Should I stay or should I go?

En mi casa no tengo un espejo donde pueda verme el cuerpo.

Vivo sola ya hace un año, y hace dos que me fui de mi ciudad a estudiar a otro lugar. Todos los cambios me obligaron a tener que amigarme conmigo. Antes me sentía prisionera de mi cuerpo, pensaba "soy, puedo y quiero ser mas que esto" pero ¿qué es esto?

Mi cuerpo me tenía a mí.

Después de un tiempo yo lo tuve a él. No como una posesión, ni como una forma de control. Mi cuerpo me contiene y me soporta. Porque la mente puede estar muy enferma y el cuerpo puede aguantar todo eso sin podrirse, batallando contra un ser que lo deja afuera de esta relación simbiótica.

Esto va mas alla de todo con lo que luchamos. Porque luchamos con un monton de ideas que nos abrazan y asfixian, ideas que ni son nuestras. Vienen prehechas y se meten en nuestros pensamientos como un gusano. Pero eso no somos nosotros. Esa es la forma en la que se controla nuestro pensamiento, nuestras elecciones, nuestros consumos, nuestros gastos.

En mi casa no hay un espejo donde pueda verme el cuerpo, veo mi cara y nada mas. Me levanto y me lavo la cara, me miro, pienso. Mis ojeras son quizá por quedarme leyendo hasta tarde, o estudiando, o escuchando música. A veces porque como o duermo mal. 
A veces me despierto y me gusto.
A veces me miro y me pinto los labios.
A veces me observo después de llorar y pienso en cuanto ya atravesé.

La verdad, es que tanto no me hace falta el espejo.
A veces lo que hace falta es asombrarse de lo increiblemente fuerte que es el cuerpo.

And a body too.


Comentarios

  1. Te leo
    sonrío
    me gusta lo que escribes ....

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  2. Verdades que cuestan aceptar cuando la mente sigue enferma.
    Te sigo, un beso.

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